Esta es mi forma de ver las cosas, y con un poco de suerte, de materializarlas. ¡Adelante!

jueves, 25 de marzo de 2010

Gris y rosa

Ya ha comenzado la primavera, aunque aquí hoy hace un día de arcoiris... Hay que llevar paraguas.

martes, 23 de marzo de 2010

¿Dove?

Estos días hemos aprovechado a hacer una escapadilla, ¿Dónde? Comer en un teatro rehabilitado,Warhol, Picasso,rutas a pie, cine,Zurbarán, Goya, Calatrava, Gerhy... Vaaaa, que es muy fácil. ¿una pista? ¡alla va!


Clarísimo ¿no?
Besos y feliz semana

lunes, 15 de marzo de 2010

Por fin



Vale, que sí, que me ha costado terminarla más que las obras de la Sagrada Familia, pero por fin está terminada. Así que el fan de los Guns and Roses, ya la puede disfrutar...jejeje. A ver si el próximo proyecto va más rapidito, y os lo enseño en seguida.
Besotes para comenzar la semana (que además ésta es corta ¡yuju! el viernes fiesta!!)

domingo, 14 de marzo de 2010

Señoras y señores, pongan un poco de magia en sus vidas...



No sé que pensar...¿reir o echar a correr?
Feliz día

viernes, 12 de marzo de 2010

martes, 9 de marzo de 2010

Frio


Y ahora que han vuelto los pingüinos...

Es la hora de soñar con el verano...

viernes, 5 de marzo de 2010

El Disco Duro


Ayer pasó algo que hacía mucho tiempo que no me ocurría. Un desconocido dejó un mensaje en mi buzón de voz.
Era una voz con matices, ideal para imaginar. Se percibe entre palabras cariño, culpabilidad, vergüenza y pena.
Lo veo entrado en años, con hechuras. Dejó grabado un mensaje pausado, dedicado a un nombre también desconocido para mí.
Es un trozo de historia, una despedida de un mundo que todavía resulta real, pero que la memoria va desdibujando como un pincel aguado sobre un retrato en acuarela. Le quiere, le repite, igual que si fuera su hijo, y le pide discreción, que todavía nadie sepa de sus espacios vacios. Agradece su tarjeta de felicitación de Navidad, y se excusa por si ha hecho algo de más o de menos, ya que no lo recuerda.
No lamenta su mala suerte, ni su estado actual, únicamente siente no poder conducir. Me impresionó su acento suave del sur, su voz tranquila, la aceptación y el diminutivo cariñoso con que se refiere a quien cree que está al otro lado de la línea.
Dudé en devolver la llamada, pero ¿qué le iba a decir? No marqué su número, pero tampoco he borrado el mensaje de mi buzón aunque no creo que pueda olvidarlo tan fácilmente.